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Influenza Aviar: Una Gripe con potencial Zoonótico



La Influenza Aviar esta causando severos daños a la industria avícola mundial. Se han reportado brotes de esta enfermedad en aves tanto silvestres como comerciales. Dentro de esta contingencia han reportado casos en humanos en países como España, Ecuador y Estados unidos.


Las infecciones de este virus en humanos, que a menudo puede tener manifestaciones graves, han sido mucho menos frecuentes. Pero siempre que los virus de la influenza aviar circulan entre las aves, existe el riesgo de aparición esporádica de casos humanos. Hasta ahora, se han confirmado dos infecciones humanas en la región: la primera en abril de 2022 en los Estados Unidos y la segunda, el 9 de enero de 2023, en Ecuador.


En general, los casos en humanos son puntuales y, cuando han ocurrido, no se han diseminado fácilmente de persona a persona. Sin embargo, el riesgo de establecerse transmisión sostenida entre personas existe, y finalmente podría desencadenar en un brote o hasta en una pandemia.


Con la finalidad de orientar a publico y poner a disposición de los profesionales de las industria avícola información adecuada para educar a nuestro entorno a cuanto al potencial zoonótico de este flagelo, compartimos con ustedes el siguiente articulo.


Los virus de la gripe

Hay tres tipos de virus de la gripe: A, B y C. Los virus gripales de tipo A infectan a los humanos y animales. Los virus gripales de tipo B solo circulan entre las personas y causan las epidemias estacionales. Los virus gripales de tipo C pueden infectar tanto a las personas como a los porcinos, pero la infección suele ser leve y por lo general no se notifica.


Virus tipo A

Son los de mayor importancia para la salud pública debido a su potencial pandémico. Se dividen en subtipos según las combinaciones de diferentes subtipos de dos proteínas de superficie, a saber, la hemaglutinina (H) y la neuraminidasa (N). Hay 18 subtipos diferentes de hemaglutinina y 11 de neuraminidasa.


En función del huésped original, los virus de la gripe de tipo A se pueden clasificar como aviares, porcinos o de otros animales. Algunos ejemplos son los virus de la gripe aviar A(H5N1) y A(H9N2) o los de la gripe porcina A(H1N1) y A(H3N2). Todos esos virus gripales de origen animal de tipo A difieren de los virus de la gripe humana y no se transmiten fácilmente entre las personas.


Las aves acuáticas son el principal reservorio natural de la mayoría de los subtipos de los virus de la gripe A. La mayoría de estos causan una infección leve o asintomática en las aves, y los síntomas diferirán en función de las propiedades del virus de que se trate.


Los virus que causan enfermedades graves en las aves y que conllevan elevadas tasas de letalidad se conocen como virus de la gripe aviar de alta patogenicidad. Los virus que causan brotes en las aves de corral pero que no se asocian en general a enfermedades graves se conocen como virus de la gripe aviar de baja patogenicidad.


Signos y síntomas en humanos

Los virus de la gripe aviar y porcina y otros virus gripales de origen zoonótico pueden afectar a los humanos, causando enfermedades que van desde infecciones leves de las respiratorias superiores (fiebre y tos) hasta neumonía, choque séptico, síndrome de distrés respiratorio agudo o incluso la muerte.


Los síntomas gastrointestinales son más frecuentes en los casos de infección por el virus A(H5N1). Con los virus A(H7) se han descrito casos de conjuntivitis. La infección se manifiesta principalmente con síntomas respiratorios. Algunas características, como el periodo de incubación, la gravedad de los síntomas y el desenlace clínico varían en función del virus causante.


En muchos pacientes infectados por los virus de la gripe aviar A(H5) o A(H7N9), la enfermedad ha seguido una evolución clínica agresiva. Los síntomas iniciales comunes son fiebre alta (igual o superior a 38°C) y tos. Se han notificado signos y síntomas de afección de las vías respiratorias inferiores como la disnea o dificultades para respirar.


Los síntomas de afección de las vías respiratorias superiores como la faringoamigdalitis o el coriza son menos comunes. También se han notificado otros síntomas como diarrea, vómitos, dolor abdominal, sangrado por la nariz y las encías y dolor torácico en la evolución clínica de algunos pacientes. Entre las complicaciones que puede presentar la infección están la hipoxemia, disfunción orgánica múltiple e infecciones secundarias bacterianas y fúngicas. La tasa de letalidad de las infecciones por el virus del subtipo A(H5) y A(H7N9) en las personas es muy superior a la de las infecciones por el virus de la gripe estacional.


En el caso de las infecciones humanas por los virus de la gripe aviar A(H7N7) y A(H9N2), la enfermedad suele ser leve o subclínica. Solo se ha notificado una infección humana letal por el virus A(H7N7) en los Países Bajos. En cuanto a las infecciones humanas por los virus de la gripe porcina, la mayoría de los casos han sido leves, pocos han precisado hospitalización y se han notificado muy pocas defunciones.


Infecciones en humanos

Se han notificado infecciones humanas por virus de la gripe aviar y virus de la gripe de origen zoonótico. Las infecciones humanas se contraen principalmente mediante el contacto directo con los animales infectados o medios contaminados, pero no dan lugar a una transmisión eficiente de los virus entre las personas.


En 1997, se notificaron casos de infección humana por el virus de alta patogenicidad A(H5N1) durante un brote en aves de corral en Hong Kong (Región Administrativa Especial de China). Desde 2003, este virus de la gripe aviar se ha propagado de Asia a Europa y África, y se ha arraigado en las poblaciones de aves de corral en algunos países. Los brotes han producido millones de casos de infección de estos animales, varios cientos de casos humanos y la muerte de algunas personas.


Los brotes en las aves de corral han tenido graves repercusiones en los medios de sustento de la población, la economía y el comercio internacional de los países afectados. Otros virus de la gripe aviar del subtipo A(H5) también han originado brotes de la infección en aves de corral y seres humanos.


En 2013, se notificaron casos de infección humana por el virus de alta patogenicidad A(H7N9) en China. Desde entonces, el virus se ha propagado entre la población de aves de corral en todo el país y ha causado varios casos en humanos.


Otros virus de la gripe aviar, en particular los virus A(H7N7) y A(H9N2), han provocado infecciones humanas esporádicas. Algunos países han notificado también infecciones humanas esporádicas por virus de la gripe porcina, en particular de los subtipos A(H1) y A(H3).


Factores de riesgo de infección humana

  • El principal factor de riesgo de infección humana por los virus de la gripe aviar parece ser la exposición directa o indirecta a aves de corral infectadas, enfermas o muertas, o a entornos contaminados como los mercados de aves vivas. El sacrificio, desplume, manipulación de las carcasas y preparación para el consumo de aves de corral infectadas, especialmente en el entorno doméstico, probablemente sean también factores de riesgo. No hay datos que indiquen que los virus A(H5), A(H7N9) u otros virus de la gripe aviar se puedan transmitir al ser humano a través de la carne o los huevos de ave bien cocinados. Algunos casos humanos de virus de la gripe A(H5N1) se han relacionado con el consumo de platos hechos con sangre cruda de aves contaminadas.

  • El control de la circulación de los virus de la gripe aviar en las aves de corral es esencial para reducir el riesgo de infección humana. Dada la persistencia de los virus A(H5) y A(H7N9) en algunas poblaciones de aves de corral, el control exigirá un compromiso a largo plazo por parte de los países y una estrecha coordinación entre las autoridades de salud pública y de sanidad animal.

En lo referente a los virus de la gripe porcina, en la mayoría de los casos humanos se ha notificado una estrecha proximidad a cerdos infectados o una visita a lugares en los que se expone a cerdos, aunque la transmisión entre personas ha sido limitada.


Por lo que se refiere a las infecciones por el virus de la gripe aviar A(H5N1) en las personas, los datos más recientes indican que el período medio de incubación es de entre 2 y 5 días, aunque puede prolongarse hasta 17 días. En cuanto a las infecciones humanas por el virus A(H7N9), el período de incubación oscila entre 1 y 10 días, con una media de 5 días.


Para ambos virus, el periodo de incubación promedio es más prolongado que el de la gripe estacional (2 días). En lo referente a las infecciones humanas por el virus de la gripe porcina, se ha notificado un período de incubación de entre 2 y 7 días.


Potencial Pandémico

Las pandemias de gripe (brotes que afectan a gran parte del mundo debido a la aparición de un nuevo virus) son acontecimientos impredecibles pero recurrentes que pueden tener consecuencias sanitarias, económicas y sociales en el mundo entero. Las pandemias de gripe se producen por la convergencia de dos factores clave: la aparición de un virus de la gripe aviar o de la gripe de origen zoonótico capaz de causar una transmisión sostenida de persona a persona, y la escasa o nula inmunidad de la población frente a ese virus. Con el aumento del comercio mundial y los viajes, una epidemia localizada puede convertirse rápidamente en una pandemia, que deja poco tiempo para preparar una respuesta de salud pública.


La circulación continua de algunos subtipos del virus de la gripe aviar en las aves de corral, como los A(H5) o A(H7N9), son de importancia para la salud pública, ya que estos virus suelen causar enfermedades graves en las personas y pueden sufrir mutaciones que faciliten la transmisión entre las personas.


Hasta la fecha, aunque se considera que la transmisión de esos virus entre las personas solo se ha producido en algunos casos en que había habido un contacto estrecho y prolongado entre un paciente muy enfermo y las personas que los atendían, como sus familiares, no se ha registrado una transmisión sostenida de una persona a otra. Si esos virus se adaptan o adquieren determinados genes de los virus humanos podrían desencadenar una pandemia.


No se sabe si los virus de la gripe aviar y los otros virus de la gripe de origen zoonótico que circulan actualmente darán lugar a una pandemia en el futuro. Sin embargo, ante la diversidad de los virus de la gripe aviar y de los otros virus gripales de origen zoonótico que han causado infecciones humanas es necesario mantener una vigilancia constante tanto en las poblaciones animales como humanas, llevar a cabo una investigación exhaustiva de los casos de infección humana y una planificación de la pandemia basada en el riesgo.




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